sábado, 26 de enero de 2008

Ella baila sola.




Ana bailaba sola, como si nadie la mirara. Cerraba sus ojos y en su imaginacion estaba ella nadie mas. La sonrrisa sobre su rostro esparcia luz para todos los rincones del lugar, y el delirio de su cuerpo hacia que su piel brillara como el amanecer. Sabia moverse, sabia lo que hacia... su cintura golpeaba con cada sonido que entraba en su cuerpo, las melodias la penetraban, la exitaba, la enloquecia... pero ella solo bailaba.




Ella hablaba con sus amigas, reia como si fuera la ultima vez que iba a hacerlo en su vida. Contaba anecdotas de sus amantes perdidos, de los amores que se llevo el viento y de algun amor que supo robarle el corazon. Sin embargo siempre volvia a bailar sola, nada le importaba. Solo reia, escuchaba el ritmo, y se movia.




Tan feliz parecia Ana cuando bailaba, que su figura se dibujaba en los ojos de ese hombre que hacia cerca de dos horas la estaba mirando con mucha atencion. El se acerco a ella, y sin decirle nada comenzo a seguir la musica. Bailaron durante horas y horas... y cuando termino la ultima cancion rendidos bajo las luces de la noche, prometieron volverse a ver.




Desde ese dia, un dia como cualquier otro, Ana encontro su pareja de baile y siguen enfrentando el reto de no rendirse y seguir bailando hasta la ultima cancion de la noche. A partir de esa cancion, ella no cuenta mas las mismas anecdotas de sus tantos desamores, tiene tantos momentos por vivir que el pasado se torno tan insignificante que practicamente lo dejo en el olvido.




La luna ilumino sus ojos,

y ahora ella solo vive para estar junto a el...




... porque ella ya no baila sola,
Ana ahora esta con el bailarin de su vida.

lunes, 14 de enero de 2008

Palabras, solo eso.





Su palabra favorita era : ¿venis?. Ella seguia sus impulsos, sus corazonadas.

Caminaba por las calles vacias, con el corazon lleno. Buscando su rostro en bares, deseando que nunca hubiese nacido. Y cuando lo ve, su estomago hacia acrobacias, intentaba escaparse... y no podia. La obsesion la atrapaba, la hundia.

Ella recordaba esa noche cuando le susurro con timidez un "te quiero" en sus oidos, y lo abrazo muy fuerte... el dijo por compromiso "yo tambien". La pequeña dama se fue a dormir con la sonrrisa mas grande de todas, con la ilusion en sus ojos, y alegria en las venas.


Sin embargo... su palabra favorita seguia siendo: ¿venis?.


Las caricias la encendian, las palabras la herian... y en las noches de soledad sentia que todo era un cuento mal contado. Pero cuando amanecia se convencia a si misma que fue todo un mal sueño, que solo los que pelean ganan y solo la ilusion la mantenia viva.


Un dia desperto, y el mundo parecia diferente. Escucho nuevamente esa palabra, esa que nunca se cansaba de repetir. Ella adivino que siempre supo el resultado, asi es como terminaba su historia.



Queria hacer tantas preguntas,

Pero no dijo nada en absoluto.


Solo hizo falta escucharlo,

para probar que el no la amaba.