
Su palabra favorita era : ¿venis?. Ella seguia sus impulsos, sus corazonadas.
Caminaba por las calles vacias, con el corazon lleno. Buscando su rostro en bares, deseando que nunca hubiese nacido. Y cuando lo ve, su estomago hacia acrobacias, intentaba escaparse... y no podia. La obsesion la atrapaba, la hundia.
Ella recordaba esa noche cuando le susurro con timidez un "te quiero" en sus oidos, y lo abrazo muy fuerte... el dijo por compromiso "yo tambien". La pequeña dama se fue a dormir con la sonrrisa mas grande de todas, con la ilusion en sus ojos, y alegria en las venas.
Sin embargo... su palabra favorita seguia siendo: ¿venis?.
Las caricias la encendian, las palabras la herian... y en las noches de soledad sentia que todo era un cuento mal contado. Pero cuando amanecia se convencia a si misma que fue todo un mal sueño, que solo los que pelean ganan y solo la ilusion la mantenia viva.
Un dia desperto, y el mundo parecia diferente. Escucho nuevamente esa palabra, esa que nunca se cansaba de repetir. Ella adivino que siempre supo el resultado, asi es como terminaba su historia.
Queria hacer tantas preguntas,
Pero no dijo nada en absoluto.
Solo hizo falta escucharlo,
para probar que el no la amaba.
5 comentarios:
Hermoso blog, me gusta tu estilo.Te dejo un abrazo desde mi tierra
es un triste final. pero hay que superarlo!
un beso!
uff tu sí haces literatura. un texto ameno y sutil, cargado de sifnificado.
un beso princesa
Hola Fresita:
Interesante parábola de éste juego de las realuidades y los sueños, apasionante por cierto para desarrollar.
Y los has hehco con mucha sutileza, un dejo de misterio, y lo más importante, nos has dejado pensando, curiosos, indagantes, dudosos.
un besito muy grande.
no has actualizado...mm
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